Abogada que consiguió la despenalización del aborto en Colombia: “En Chile se está discutiendo el mínimo de los mínimos”

Mónica Roa acaba de visitar Chile invitada por organizaciones de la sociedad civil y académicas, entre ellas APROFA (Asociación Chilena de Protección de la Familia) donde compartió las lecciones que ha dejado este proceso en Colombia. Insiste que hablamos de un “problema de salud pública, de justicia social y de equidad de género”, y recalca el alto apoyo ciudadano que tiene la despenalización en Chile. A los movimientos que se oponen al proyecto, les aclara que “el aborto no va a ser obligatorio, así que van a poder hacerle caso a su conciencia, a sus creencias, religiosas o morales”.

“Sería muy difícil de explicar por qué los políticos chilenos no están respondiendo a un mínimo de DDHH que en todo el resto del mundo se respeta”, reflexiona Mónica Roa, abogada colombiana, defensora de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, al evaluar el futuro del proyecto de despenalización del aborto en 3 causales que se legisla en el Congreso.

La profesional es conocida por conseguir un hito histórico como la despenalización del aborto en Colombia, cuando en 2006 presentó con Women’s Link Worlwide una demanda ante la Corte Constitucional de su país (un equivalente a nuestro Tribunal Constitucional), pidiendo que se declare inconstitucional la penalización total del aborto en 3 circunstancias: cuando hay riesgo para la vida o salud de la mujer; en caso de malformaciones incompatibles con la vida extrauterina; y en casos de violación.

En ese momento, se habían presentado 8 proyectos de ley ante el Parlamento, pero no había ningún interés dentro del escenario político de avanzar con el tema. “Entonces, acudimos a la Corte Constitucional que falla favorablemente, y no solamente despenaliza sino lo reconoce como el derecho a la posibilidad de optar por un aborto de las mujeres, parte de sus derechos sexuales y reproductivos. Su decisión la toma en base a argumentos de derechos humanos, acogiendo lo que nosotras planteamos en torno a 3 grandes bloques: que se trata de un problema de salud pública, de justicia social y de equidad de género”, explica.

Roa estuvo de visita en las oficinas de APROFA (Asociación Chilena de Protección de la Familia) y fue la oradora de un taller en el Programa de Derecho Público de la Universidad Diego Portales donde se evaluó el estado actual de la despenalización del aborto en Chile y compartió las lecciones que ha dejado este proceso en Colombia.

De partida, señala que desde el extranjero se sigue con mucha expectativa el debate que se está dando en Chile, “que es uno de los pocos países del mundo donde el aborto sigue siendo totalmente penalizado”. Sin embargo, aclara que se está discutiendo el “mínimo de los mínimos”. “Digo el mínimo de los mínimos porque hasta ahora el mínimo había incluido las circunstancias de salud, que aquí se han restringido demasiado a mi juicio”, dice aludiendo a la causal de riesgo de vida de la mujer que incluye el proyecto en trámite.

La despenalización de la interrupción voluntaria del embarazo fue aprobada en la comisión de Salud del Senado, y debe dar un recorrido en otras comisiones de la Cámara Alta, antes de pasar a la sala para su votación en general y en particular; luego, debe volver a la Cámara de Diputados, e incluso eventualmente resolverse en comisión mixta.

Para esta abogada, este proceso legislativo a la chilena “es más complicado que los otros de otros países que conozco. Pero de todas maneras hay que tener claro que estos procesos toman tiempo. Aun entendiendo que es un proceso largo y complejo, la buena noticia es que se está dando. Y la otra buena noticia es que, este es un dato muy particular de Chile, el 80% apoya el proyecto de ley, según las encuestas, y eso es importante que se tenga en cuenta, especialmente en vísperas de procesos electorales”.

Respecto a la importancia en la agenda que han tomado los movimientos que se oponen al proyecto y que se autodenominan “provida”, Mónica Roa es enfática en que “lo primero que hay que cuestionar es que se llamen provida. El primer argumento de quienes estamos a favor de la posibilidad de que las mujeres opten por un aborto es que eso va a proteger su vida. No hacerlo las obliga a que acudan a abortos inseguros que ponen su vida en peligro”.

Asimismo, insiste en que el debate de la despenalización del aborto no significa que va a ser obligatorio, que es la idea que algunos sectores han tratado de instalar. “Hay que recordar una y otra vez que no se va a desconocer la posibilidad de que ellas digan que no al aborto, porque van a seguir teniendo ese espacio de libertad donde van a poder hacerle caso a su conciencia, a sus creencias, religiosas o morales. Pero acá lo importante es reconocer que hay otras personas que tienen otras consideraciones y pueden tomar una decisión diferente”, dijo.

Dentro de los detractores importantes sobre todo acá en Chile está la Iglesia Católica, y en Colombiaesta institución también jugó un rol importante. “Pero lo que en este momento se está decidiendo es si el Estado chileno va a permitir que las mujeres puedan optar por un aborto. Nadie le está pidiendo a la Iglesia que cambie su posición frente al aborto. Y lo importante es que las mujeres puedan ejercer su derecho a la libertad religiosa y elegir ser católicas sin que eso les anule la posibilidad de ejercer otros derechos como la autonomía, la integridad o lo que en Colombia llamamos el libre desarrollo de la personalidad”.

En cuanto al futuro del proyecto en Chile, la profesional señala que el trabajo de las organizaciones de mujeres, del sector salud y/o en el ámbito académico “va a ser fundamental en la construcción del debate ciudadano. Especialmente para que las mujeres que están más alejadas de los debates políticos conozcan el contenido del proyecto para que se lo apropien, para que entiendan que estos derechos son suyos, que pueden hacerlos exigibles cuando se apruebe la ley, y que si llega a haber algún problema con la aprobación tienen la responsabilidad de continuar con el debate y buscar otra alternativa”.

Fuente: APROFA.