Barreras en el acceso a métodos anticonceptivos en Chile

Uno de los hitos estratégicos para APROFA en 2016 fue su participación en el “Barómetro Latinoamericano sobre el acceso a métodos anticonceptivos modernos”, promovido por la Federación Internacional de Planificación Familiar/Región del Hemisferio Occidental (IPPF/RHO) en Chile y otros 4 países del continente.

Nuestra Fundación estuvo a cargo del capítulo chileno del estudio, que contó con el apoyo metodológico de Burson Masteller, y nos puso al nivel de grandes instituciones del continente que trabajan en materias de salud sexual y reproductiva como Cedes (Argentina); Profamilia (Colombia), Cepia (Brasil) y Mexfam (México).

Esta investigación, donde se entrevistó a especialistas en salud sexual y reproductiva, constató las trabas que sufren las mujeres que viven en Chile a la hora de acceder a los anticonceptivos y las serias debilidades existentes en materia de educación sexual, entre otros puntos.

Si bien Chile tiene todo un dispositivo legal y una política nacional clara en relación al acceso a los métodos anticonceptivos para las mujeres, aún subsisten barreras que afectan en especial a la población más vulnerable y más joven.

No sólo nos referimos a los precios, que según datos del Sernac han escalado un impactante 67% en sólo 4 años. También tenemos una brecha importante entre lo que dice la norma y lo que pasa en terreno, en los servicios de salud de determinadas comunas donde existen trabas a la hora de entregar estos métodos anticonceptivos y así se vulneran los derechos de parte importante de las mujeres.

Entrevistado para este boletín, el doctor David Eisen, uno de los ginecólogos más importantes del país, identificó algunas de estas barreras cotidianas. El más común es el de la adolescente que asiste al COSAM y no le entregan anticonceptivos porque no va acompañada de sus padres o de una persona mayor de edad.

Pero hay otras trabas. Por ejemplo, la mujer que quiere colocarse un dispositivo intrauterino, pero en el centro de salud se lo niegan bajo el argumento de que si no tiene un papanicolau no se lo puede poner. O le dicen que se lo ene que colocar cuando está con regla. En ambos casos, estos funcionarios de la salud están equivocados, se dejan llevar por sus mitos en relación a los métodos anticonceptivos y así terminan poniendo más barreras en el acceso.

La educación sexual es clave, y en Chile estamos en deuda. Como comenta el doctor Eisen, las mujeres no tienen la orientación adecuada e insisten en la píldora anticonceptiva, siendo que ésta puede llegar a ser incluso un mal método. Y de hecho, hoy existe una gran variedad de métodos de alta eficacia, como los denominados LARCS (Long Acting Reversible Contraception), que son de larga acción –desde los 3 años– y reversibles.

Considerando que en América Latina y Chile hay una tasa importante de embarazos no planificados ni buscados, una causa la podemos encontrar en estas barreras de acceso a métodos anticonceptivos que tiene la población joven, en relación a los métodos anticonceptivos. El Barómetro identifica qué hacer para mejorar y democratizar este acceso y en esa tarea como APROFA estamos comprometidos en hacer nuestro aporte.

 

Foto: via blog.bayer.es