A partir de esta mirada audaz y visionaria nació la Federación Internacional de Planificación de la Familia. Cuando la Federación comenzó a distribuir métodos anticonceptivos hace aproximadamente 60 años, enfrentó una marcada oposición. Pero siguió adelante, sin cejar en su empeño.
En la actualidad nuestras Asociaciones Miembros (de la cual APROFA – Chile se enorgullece de ser parte) trabajan en alianza con gobiernos, comunidades locales y el sector privado, prestando 29 millones de servicios en América Latina y el Caribe. Alrededor del 70% de nuestros clientes que reciben estos servicios-son personas que vivían en condiciones de pobreza y marginación.
En una región que se caracteriza por altas tasas de embarazo adolescente y por altos niveles de desigualdad en los ingresos, el acceso a este tipo de servicios resulta más necesario que nunca.
Para convertir en realidad la visión de IPPF -un mundo donde todas las personas tengan acceso a la información, los servicios y derechos que necesitan para llevar adelante una vida saludable y plena-se requiere de tenacidad, energía e innovación.
Se requiere, además, de una fuerte red de Asociaciones Miembros, respetadas y consolidadas, que trabajen con los gobiernos y el sector privado para aprovechar los recursos y ampliar el alcance aquellos programas e intervenciones que son efectivos. Se requieren recursos financieros y técnicos para garantizar que nuestras Asociaciones sean sustentables, eficientes y que se encuentren en condiciones de dar respuesta a las necesidades reales de sus comunidades.
Se requiere, por sobre todo, una sólida red de prestadores de servicios, voluntarios y socios.
Socios en las comunidades indígenas remotas de Guatemala, en las bulliciosas ciudades de Haití, improvisadas con tiendas de campaña, y en las altas montañas de Bolivia. Socios que ayudan a mejorar las vidas de mujeres, hombres y jóvenes comunes y que, en al hacerlo, transforman sus comunidades y países.
Estamos orgullosos de ser parte de los miles de hombres, mujeres y jóvenes de nuestra región que dedican su tiempo y talento a nuestra extraordinaria organización.
Hemos dedicado nuestras vidas a enfrentar el VIH/SIDA, la violencia sexual y la mortalidad materna. Lo hacemos porque creemos en la edad, la identidad sexual o el género no deben determinar las condiciones de salud de un individuo. Lo hacemos porque millones de personas dependen de nosotros para recibir servicios de salud de calidad. Lo hacemos, ante todo, porque es lo correcto.
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Extraído de: IPPF Región del Hemisferio Occidental: Informe Anual 2011- Carmen Barroso, Directora Regional - Esther Vicente, Presidenta de la Región – Andrea Cohen, Presidenta de la Junta Directiva.
