¿Qué pasó con lo firmado? El futuro exige: AHORA ACCIÓN.

En el año 2008, los gobiernos, a través de sus ministros de Educación y Salud, de un total de 20 países de Latinoamérica y El Caribe, firmaron en México, la Declaración Ministerial, “Prevenir con Educación”, comprometiéndose a reducir en 75% el número de escuelas que no brindan educación integral en sexualidad, y reducir en 50% el número de adolescentes que carecen de acceso a servicios de salud sexual y reproductiva adecuados.

Para la implementación y cumplimiento de dicho compromiso por parte de Chile, APROFA, por entonces recomendó la necesidad de abrir espacios para articular intercambios técnicos entre los Ministerios de Salud y Educación, incluyendo a las organizaciones no gubernamentales con objetivos de poner en marcha un plan de mesas de trabajo en los niveles regionales y locales, abordando la temática con enfoque de derechos humanos y genero.

En materias de salud la recomendación se orientó a lograr aumentar la cobertura de los Centros Amigables para Jóvenes. Por entonces, a nivel nacional se contaban un total de 54. Sobre el VIH- Sida, se propuso implementar más campañas de difusión y adecuar sus contenidos que se orientaban específicamente a la realización del test de Elisa y no consideraban el uso correcto y constante del preservativo masculino y/o femenino. Al respecto se consideró que el enfoque comunicacional de las campañas tenía un especial relevancia en tanto se reconocía que los índices de VIH presentaba una tasa de aumento en los grupos de jóvenes.

En materias de Educación, APROFA, recomendó reglamentar en lo que respecta a Educación Sexual (artículo 1°), establecido en la Ley N° 20.418 sobre Conducta Sexual de Adolescentes; Métodos de Regulación de la Fertilidad; Derecho a la Información y Prevención del Embarazo. Dicha propuesta se sostuvo argumentando que su interpretación era confusa, generando por tanto sesgos y exclusión de ciertos contenidos. Respecto de este punto se recomendó que dicho reglamento debe considerar los factores de tiempo, forma y contenidos mínimos de Educación Integral en Sexualidad.

Y en cuanto a las campañas del VIH-Sida, se propuso armonizar los mensajes de prevención que emanan desde los ámbitos ministeriales a nivel regional y comunal ya que estos últimos trabajan de manera autónoma, según la orientación de la autoridad local, situación que – en algunas ocasiones – limita la promoción y entrega de servicios e insumos para la prevención de embarazo adolescente.

De acuerdo a la recolección y análisis de los indicadores para evaluar la puesta en marcha de estos compromisos, en 2013, APROFA, afirmó que en Chile no ha habido un programa de trabajo conjunto entre el gobierno y las organizaciones ciudadanas, y que la puesta en marcha e implementación de los compromisos pactados en los ámbitos de la salud y la educación no superaba el 35 por ciento y que por ello, las y los jóvenes siguen enfrentando obstáculos para acceder a una Educación Integral en Sexualidad y a los servicios adecuados de Salud Sexual y Reproductiva.

IMG_Articulos-opinion-Ahora-Accion_02

IMG_Articulos-opinion-Ahora-Accion_03

IMG_Articulos-opinion-Ahora-Accion_04

IMG_Articulos-opinion-Ahora-Accion_05