Agenda de Desarrollo/Visión 2020: Derechos sexuales y reproductivos. (Parte 2)

IPPF en la CSW 59/ Beijing+20 (2015): Derechos sexuales y reproductivos – Claves para la igualdad de género y empoderamiento femenino (Parte II)

La participación de IPPF en la Comisión sobre la Condición Jurídica y Social de la Mujer de las Naciones Unidas.

La Convención Sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer reconoce que los Estados participantes están obligados a incluir consejería sobre planificación familiar y a garantizar el derecho de la mujer a “a decidir libre y responsablemente el número de sus hijos y el intervalo entre los nacimientos y a tener acceso la información, la educación y los medios que les permitan ejercer estos derechos”.

Conmemoramos el vigésimo aniversario de la Plataforma de Acción de Beijing, la cual proclamó el derecho de la mujer a tener el control y el poder de decidir libre y responsablemente sobre temas relacionados con su sexualidad. A pesar de esto, la sexualidad sumada a las normas de género son las áreas más descuidadas al formular estrategias de igualdad de género. Nuestro último informe basado en el manifiesto Visión 2020, Salud y derechos sexuales y reproductivos: La clave para alcanzar la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres, indica cómo la sexualidad y las normas de género afectan el empoderamiento político de las mujeres de manera muy importante.

Entonces, ¿cuál es la respuesta? Para decir la verdad, la negación de la salud y derechos sexuales y reproductivos es causa y consecuencia de la desigualdad de género. De tal manera que ningún enfoque único va a funcionar. Debemos generar soluciones complejas que resulten aplicables en las complejas vidas de las mujeres.

Nuestro reporte provee recomendaciones específicas dirigidas a los gobiernos y agencias de las Naciones Unidas para lograr la igualdad y derechos para toda niña y mujer del mundo. Aquí presentamos cuatro de ellas:

  • Los gobiernos deben priorizar la salud y derechos sexuales y reproductivos dentro del contexto de la salud y de la igualdad de género.
  • Los mecanismos de financiación de desarrollo sostenible post-2015, tal como el Servicio Mundial de Financiamiento, deben priorizar la salud y derechos sexuales y reproductivos de toda mujer y niña. Los donantes e instituciones multilaterales deben considerar adecuadamente a la sociedad civil en la creación de estas estructuras de financiación.
  • Las agencias de las Naciones Unidas e instituciones multilaterales deben trabajar con los gobiernos para aumentar la recolección de datos desagregados por sexo y edad en áreas centrales relacionadas con la igualdad de género.
  • Los gobiernos, agencias de las Naciones Unidas y la sociedad civil deben priorizar la salud y derechos sexuales y reproductivos para poder hacer frente a las normas de género.

La salud y los derechos sexuales y reproductivos son de alta prioridad porque van al corazón de la erradicación de la pobreza y los objetivos de desarrollo. Las mujeres pueden ser empoderadas para tomar decisiones libremente y ejercer sus derechos fundamentales de sexualidad y reproducción. Cuando puedes decidir con quién vivir, qué sucede con tu cuerpo y el tamaño de tu familia, es entonces cuando puedes participar completamente en la vida social, económica y política.

Las mujeres y niñas deberían tener el derecho y la posibilidad de tomar decisiones sobre sus vidas reproductivas y sexualidad, libres de violencia, coerción y discriminación. De eso se trata la igualdad, y este es el espíritu que celebramos 20 años después de Beijing.

Fuente: Portal IPPF – Región del Hemisferio Occidental. 19 de marzo 2015.