Agenda de Desarrollo/Visión 2020: Derechos sexuales y reproductivos. (Parte 1)

IPPF en la CSW 59/Beijing+20 (2015): Derechos sexuales y reproductivos – Claves para la igualdad de género y empoderamiento femenino (Parte I).

La participación de IPPF en la Comisión sobre la Condición Jurídica y Social de la Mujer en Naciones Unidas.

Cada año, defensores, representantes y diseñadores de políticas públicas de todo el mundo se reúnen en la Comisión Sobre la Condición Jurídica y Social de la Mujer (la Comisión, o CSW por sus siglas en inglés) de las Naciones Unidas – el cuerpo principal de políticas públicas dedicado exclusivamente a la igualdad de género y el avance de las mujeres. La sesión N° 59 de la Comisión transcurre este mes de marzo, y el tema central ha sido la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing, incluyendo los desafíos actuales que afectan a la implementación y el cumplimiento de la igualdad de género y el empoderamiento femenino.

Esta semana, la IPPF fue anfitriona de un evento de gran concurrencia en la Comisión donde se lanzó nuestro último informe, Salud y derechos sexuales y reproductivos: La clave para alcanzar la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres. Este reporte es el segundo de una serie basada en Visión 2020, el manifiesto de la IPPF adoptado tres años atrás en Sudáfrica, para la celebración de nuestro sexagésimo aniversario. Visión 2020 es un llamado de acción para los gobiernos con el objetivo de promover la salud y los derechos sexuales y reproductivos dentro de la agenda post-2015. La igualdad de género es una de las prioridades principales en nuestra Visión 2020. Terminar con la desigualdad de género es absolutamente esencial, no sólo por sí misma, sino también para lograr un desarrollo sostenible.

Nuestro informe resalta el hecho de que la salud y derechos sexuales y reproductivas para todos pueden generar la igualdad de género. La desigualdad de género es persistente pero las vidas de mujeres y niñas alrededor del mundo nos muestran la ruta hacia un futuro diferente. Las mujeres y niñas cuidan de sus familias, siguen oportunidades laborales y se organizan y movilizan colectivamente para producir un cambio. La salud y derechos sexuales y reproductivas se encuentran altas en su lista de prioridades ya que son cruciales para conseguir la igualdad de género. La libertad de reproducción es por ende la libertad de la cual emanan todas las demás.

¿Por qué? Porque cuando la mujer se mantiene en buena salud, su vida se transforma. Porque cuando una mujer es empoderada con la información y los servicios que necesita y quiere, se producen menos muertes maternales y menos enfermedades. Porque cuando las mujeres y niñas pueden realizar su salud y derechos sexuales y reproductivos, tienen también la libertad de participar en la vida social, económica y política.

La violencia y los embarazos no planeados no son las únicas barreras para el empoderamiento de la mujer y la igualdad de género; representan también un obstáculo para el desarrollo sostenible a un alto costo económico. Las investigaciones demuestran que, globalmente, la participación de la mujer en la fuerza laboral decrece un 10 a 15 por ciento con cada niño adicional que nace de mujeres 25 a 29 años de edad.

Fuente: Portal IPPF – Región del Hemisferio Occidental. 19 de marzo 2015