¿Por qué es importante integrar al clítoris en la educación sexual?

El pasado 8 de agosto se celebró el Día Internacional del Orgasmo Femenino y un órgano fundamental en esta alquimia de la sexualidad, es el clítoris. La discusión por darle mayor protagonismo en la educación sexual, está sobre la mesa.

Es probable que muchas personas no sepan qué es el clítoris, ni dónde está ubicado, ni que función cumple en nuestro cuerpo. El clítoris es un órgano sexual que mide de 7 a 10 centímetros, de los cuales, generalmente, solo vemos una parte de él. Tiene un promedio de 8 mil terminaciones nerviosas y es el único órgano del ser humano destinado solamente al placer.

Cuando aprendemos de educación sexual, usualmente solemos documentarnos y hablar solamente de la vagina, dejando a este importante órgano fuera de la discusión, dejando de saber cosas importantísimas sobre él, que pueden ayudarnos a comprenderlo mejor y disfrutarlo más en nuestra intimidad.

“Durante muchos años, este órgano ha sido ignorado en los contenidos educativos que se desarrollan en las escuelas de nuestro país, e incluso ha estado invisibilizado en las clásicas imágenes de anatomía. El clítoris es parte de la genitalidad de las personas con vulva y su única función es el placer. Es importante que se conozca, que se pueda saber más sobre sus características, para que así más mujeres puedan relacionarse de manera informada, sana y placentera con su propia sexualidad”, explica Rocío Garcés, del área de Educación y Capacitación de la Asociación Chilena de Protección de la Familia, Aprofa.

Es por esta razón que Aprofa, dispondrá próximamente para la venta cajas  que contienen un clítoris para su uso educativo, vinculado a explorar la dimensión del placer. Su valor será de $12.990 y podrán adquirirlo docentes para fines educativos, así como profesionales de la salud y otras personas que lo requieran para uso personal.

“El clítoris que ofrece Aprofa está disponible a un precio accesible, para todas las personas que quieran iniciar procesos educativos en placer. Es fundamental incorporar esta dimensión, ya que es parte central de la Educación Integral de la Sexualidad y permite indagar en temáticas que no son tradicionalmente trabajadas en los espacios formales, tales como autoconocimiento, autocuidado, consentimiento, entre otras”, finaliza Rocío.

Más información en www.aprofa.cl